Entre una veintena y un centenar de personas, en su mayoría niños, fueron asesinadas ayer en un pueblo del noreste de Kenia por hombres armados de un clan rival. En un primer momento informó del suceso la radio local que cita a la misión católica de la localidad de Marsabit, pero el número de víctimas varía según las fuentes.
Según la radio, que se refiere a testigos presenciales, miembros del clan borana cruzaron la frontera de Etiopía para asaltar armados el poblado de Turbi, situado a unos 170 kilómetros al sur de Marsabit, ya en territorio keniata (445 kilómetros al noroeste de Nairobi). Según esta fuente, las víctimas, pertenecientes al clan rival gabra, fueron sorprendidas en sus viviendas. Entre los muertos se encuentran familias enteras.
Un portavoz de la policía confirmó al menos 20 víctimas, la mayoría niños. Sin embargo, la policía dispone aún de pocos detalles y está investigando lo sucedido, acotó. La cifra del centenar de muertos fue dada por testigos presenciales de la masacre, citados por BBC. Los borana y los gabra ya se han enfrentado antes por el ganado, el territorio y el agua. "Hemos mandado a nuestra gente al lugar. La información está sin confirmar", aclaró otro portavoz policial.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de julio de 2005