La evolución de los mercados de valores apunta firmeza, a pesar de que los sobresaltos ponen a prueba los nervios de los inversores con demasiada frecuencia.
Primero fue la noticia de la fluctuación de la moneda china, el yuan, la que provocó una súbita subida de las bolsas que llevó al Ibex 35 a marcar un máximo intradía en 10.068,00 puntos, nivel que luego fue imposible mantener.
Las explosiones en Londres provocaron un fuerte movimiento de repliegue que casi se corrigió por sí mismo cuando se conocieron más datos. Estas dos reacciones, con apenas una hora de margen entre una y otra, indican el ambiente de tensión en el que se desenvuelven últimamente los mercados y su enorme capacidad de autocorrección de los excesos.
El Ibex 35 terminó esta sesión en 10.021,50 puntos con una modesta subida del 0,14% promovida casi en exclusiva por los dos principales valores bancarios, mientras que el índice de empresas medianas cedía el 0,03% y el de los valores pequeños subía el 0,19%.
La contratación en el Mercado Continuo se vio favorecida por los constantes movimientos de entrada y salida que elevaron el total hasta 4.467,14 millones de euros, de los que las operaciones institucionales aportaron 1.250 millones. Uno de los aspectos más llamativos de esta sesión estuvo en la contratación del Banco SCH, con 91,73 millones de acciones, de las que más de la mitad se hicieron en la subasta de cierre.
La Bolsa de Francfort mantuvo con fuerza su tendencia alcista y consiguió un nuevo máximo anual al subir ayer el 0,95%, mientras que París también alcanzaba nuevos máximos anuales tras ganar el 0,16%. La Bolsa de Londres subió un modesto 0,12%.
El descenso en el precio del petróleo apenas motivaba a los inversores estadounidenses, que mantenían el mercado en una zona neutra a media sesión, a pesar de que las peticiones semanales de subsidio de desempleo también ofrecieron un notable descenso.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de julio de 2005