El único corredor con el que no ha podido el Tour se despidió ayer del ciclismo en lo más alto del podio tras lograr su séptima victoria. Lance Armstrong, el tejano que superó un cáncer, deja el ciclismo a punto de cumplir 34 años sin que nadie haya sido capaz de destronarle. "Lo siento por los cínicos que no creen en los milagros, pero viva el Tour para siempre", dijo en sus palabras finales.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de julio de 2005