Mimos contra el ruido. Ésa es una de las soluciones decididas por el Ayuntamiento de Barcelona para combatir el bullicio de quienes, al calor de la noche y de las copas, pueden llegar a olvidar el derecho de los vecinos al descanso. Para convencerles de lo inapropiado de su comportamiento, los mimos efectúan el gesto que recomienda silencio.
El Ayuntamiento de Barcelona entiende que la invitación silenciosa a un comportamiento cívico es más efectiva que la presencia disuasoria o represiva de la Guardia Urbana.
Los mimos se concentran en las zonas de copeo durante las noches de los fines de semana.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de agosto de 2005