El pasado día 2 de agosto apareció en algunos noticiarios de televisión la misma noticia, referida a que turistas franceses efectúan sus compras de bebidas alcohólicas de alta graduación y tabaco en España debido a que les salen mucho más baratas que en su país. Hace algún tiempo hicieron lo mismo con respecto a la gasolina.
Para entender el mensaje subliminal no hay que ir a estudiar a Salamanca: en España los impuestos son más baratos y hay que subirlos para adaptarlos al conjunto de la Unión Europea. Lo que no dicen es que, mientras que en España el salario mínimo interprofesional (SMI) está en 513 euros al mes, en Grecia son 600 euros (un 17% más), en Francia son 900 euros (un 75% más) y en Luxemburgo, por ejemplo, son 1.300 euros al mes (un 253% más).
Muy bien, pongámonos a nivel de la Unión Europea, pero en todo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de agosto de 2005