El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, anunció que las partidas de vivienda e I+D+i de los Presupuestos Generales del Estado aumentarán el año que viene más del 20%, muy por encima del crecimiento medio del gasto, el 7,6%. Solbes explicó que de las cinco prioridades presupuestarias -convergencia con la UE en I+D+i, ayuda al desarrollo, infraestructuras, política social y mejora de los servicios de la Administración central-, junto con vivienda, registrará incrementos del gasto cercanos o superiores al 20%.
El vicepresidente insistió en que la política de vivienda "nos preocupa e interesa mucho" y, por eso, la dotación de ese departamento va a aumentar significativamente, con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda a los colectivos con mayores dificultades.
Otros capítulos prioritarios, indicó Solbes, serán las becas y las pensiones no contributivas, que también crecerán por encima del gasto medio de los Presupuestos. En ayuda al desarrollo, recordó el compromiso electoral de alcanzar el 0,33% del PIB en 2006 (el 0,5% del PIB al final de la legislatura).
Durante la entrevista, el vicepresidente reiteró la intención del Gobierno de que la estructura del gasto recogida en los Presupuestos permita avanzar hacia un modelo de crecimiento más equilibrado, con una ligera desaceleración de la demanda interna y la mejora de la aportación negativa del sector exterior. La moderación de la demanda interna resultará, según el cuadro macroeconómico aprobado la semana pasada, de la contención del consumo, especialmente del público, y también de la desaceleración de la inversión, aunque la destinada a bienes de equipo mantendrá tasas de crecimiento muy altas, cercanas al 7%, reseñó.
En este sentido, Solbes destacó el menor dinamismo que comienza a observarse en la construcción (con un alza del 3,8% previsto en 2006 frente al 5,7% de 2005), algo que también contribuirá a equilibrar el crecimiento de la economía española.
Respecto al sector exterior, dijo que la mejora prevista para 2006 -con una aportación negativa de 1,1 puntos, siete décimas menos que este año- se basa en la expectativa de mayor evolución de la zona euro, destino principal de las exportaciones españolas, y en la previsible cotización al alza del dólar frente al euro, lo que abaratará los productos españoles fuera de la UEM.
Además, el avance de las importaciones se moderará levemente, dada la evolución prevista del consumo, y todo ello dará como resultado un saldo exterior menos negativo y un crecimiento más sano, con tasas cercanas a las de este año, concluyó.
Productividad
Preguntado por la evolución de la productividad -que aumentará el 0,7% en 2006, una décima más que en 2005- y el efecto de las medidas del Plan de Dinamización, Solbes subrayó que "no son inmediatas. No se trata de un grifo del que sale agua cuando se abre", insistió el vicepresidente, quien añadió que es necesario aumentar el capital físico y humano y mejorar la capacidad y gestión empresarial. "Las medidas ayudan", reseñó, pero su impacto no es proporcional a la inversión con la que cuenten y su efecto se verá a largo plazo.
Por último, sobre la modificación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, subrayó la disposición del Ejecutivo a estudiar las propuestas de los grupos parlamentarios que puedan mejorarlo y recordó que su aprobación está garantizada, pues ya ha sido negociado con ERC e IU.
En su opinión, el texto "está bastante bien elaborado" y destacó que mantiene el concepto de estabilidad, pero a lo largo del ciclo, lo que da a las administraciones margen para adaptarse a la coyuntura e incurrir en desviaciones si es necesario. Solbes valoró también el compromiso con la transparencia y subrayó que respeta la autonomía financiera de las administraciones, en vez de basar el control en normas imperativas y sancionadoras que "no funcionan". Lo importante, concluyó, es extender el convencimiento de que el saneamiento de las cuentas es positivo y que, si se incurre en déficit, éste debe ser temporal.
Amena y France Télécom
Por otro lado, el vicepresidente segundo del Gobierno dijo que es partidario de abrir los mercados españoles a competidores extranjeros, y le gustaría "que Francia jugara con condiciones de apertura parecidas". Solbes respondió así al ser preguntado por la compra de la operadora de telefonía móvil Amena por parte de France Télécom, compañía participada por el Estado francés en un 34,9%, y si esta operación facilitará la entrada de empresas españolas en el mercado francés.
El vicepresidente consideró que introducir competencia adicional en los mercados es bueno para los ciudadanos y también para los empresas, pues incentiva la innovación, y restó importancia al hecho de que las empresas que se instalen en España sean públicas o privadas. Si se aplica correctamente la normativa europea sobre ayudas públicas, no debería ser relevante quién es el propietario del capital, subrayó.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2005