La capital sufrió ayer uno de los días con mayores temperaturas de todo el verano, que rozaron en algunos momentos de la jornada hasta los 40 grados. Los madrileños y los turistas utilizaron métodos muy variados para luchar contra la canícula estival. Algunos acudieron a las fuentes del parque del Retiro, como se ve en la imagen.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2005