Una carcasa pirotécnica que aterrizó ardiendo durante la noche del sábado en una escombrera de Vitoria causó un pequeño incendio que, aunque de escasa trascendencia, puso a prueba a los bomberos de la capital vasca. Éstos tardaron cerca de dos horas en poder controlar el siniestro debido a la aglomeración de personas que se habían acercado hasta Mendizabala a ver los fuegos artificiales de La Blanca, y al difícil acceso, de noche y con mucho humo, a la zona afectada de la escombrera. La sequedad del terreno contribuyó a la extensión de las llamas.
No fue el único incendio registrados en la tarde y noche de anteayer en Euskadi. También en Álava, las altas temperaturas y la sequía facilitaron la rápida expansión de dos focos de fuego en un monte próximo al pantano de Ullibarri Gamboa. Las llamas devoraron 2,5 hectáreas en la zona más próxima a la presa del embalse, que se suman a las 175 que han ardido en en Álava en lo que va de año.
Mientras, en Bermeo los 170 invitados a una boda tuvieron que desalojar el casino de la localidad por otro incendio, originado en el cuadro eléctrico del establecimiento. El desalojo se realizó con tranquilidad y no se registraron heridos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2005