¿Hablando se entiende la gente? Parece ser que desde que el homínido empezó a ser gente estamos condenados a hablar para entendernos, sólo que desde que la gente empezó a retorcerse el cacumen, posiblemente en Grecia (lo siento, señor lehendakari), el hablar es una condición necesaria, pero no suficiente. Pero como hemos olvidado que también tiene su importancia el qué, con quién, cómo y cuándo, así nos va. Pongamos que PSOE, PSE y PNV se juntan para hablar. ¿De qué? Seguro que ellos lo saben aunque nosotros no estemos autorizados a saberlo. Ahora bien, de lo que ha traslucido después cabe colegir que el PSOE necesitaría al PNV para no tener que estar apoyándose tanto en ERC y poder gobernar con más tranquilidad. ¿Tranquilidad? El PNV ya le ha avisado que como no afloje un poco de mosca para aquí se va a quedar sin su apoyo de cara a los Presupuestos de allí. Curiosamente es lo mismo que ha proferido Carod -una amenaza- al asegurar que como el Gobierno (que es también el PSOE, o sea el interlocutor del PNV, aunque el PSOE no sea el Gobierno, que a ratos también es, vía Zapatero, el interlocutor del PNV) no se trague entero el Estatut hasta las heces ya se puede ir olvidando de su apoyo a los Presupuestos. Vaya, que así, de primeras, nos encontramos con que de los dos posibles socios del PSOE para gobernar, uno, Carod, se supone que el adquirido, y otro, el PNV, por adquirir, le amenazan con romperle la baraja como no cumpla con unas condiciones de regular (y desigual) cuantía.
Pero es que en la mayor cuantía van a tener que hablar mucho y bien para llegar a un acuerdo. Carod, que es también ERC aunque ERC sea Carod, ha puesto el listón del Estatut demasiado alto (al parecer podría contener 21 inconstitucionalidades), pero no sólo eso sino que, al margen de lo que haya hablado (y hable) con el PSOE, ya ha dicho por alguna de sus bocas que va a proponer una enmienda a la Constitución que permita la escisión del territorio que lo desee. Bien, parece lógico que ante semejante chaparrón el PSOE busque el paraguas del PNV, pero, ¿acaso el PNV no está sosteniendo algo parecido a Carod? Es cierto que el PNV según Egibar concordaría al ciento veinte por ciento con Carod; lo que no se sabe es si el PNV según Imaz se queda más corto o más largo porque el discurso que emitió el otro día hablaba de cosoberanía (y no hay que ser una lumbrera como Egibar para entender que el propio Imaz debe de saber que no hay co- si no hay so-) poniendo el acento en la cesión de soberanía a otras instancias superiores -verbigraci Europa-, pero se mostraba muy oscuro (¿voluntariamente?) a la hora de especificar si a España hay que cederle soberanía o ponerse en pie de igualdad (ese discurso alimentado constantemente por el sonsonete de la multiplicidad de naciones), que es lo que quiere decir exactamente cosoberanía, ¿pero era de eso de lo que habló Imaz?
De modo que detrás del discurso de Josu Jon planea el fantasma de la autodeterminación como planea el de la territorialidad pues se mostró muy claro a la hora de pergeñar una Euskadi con los territorios franceses y Navarra. Y, claro, como en todo esto el PNV coincide con Batasuna resulta muy difícil que el PSOE quiera que Batasuna no esté en las mesas de negociación y que prefiera gobernar con el PSE antes que con EHAK, que es la propuesta que hace Rojo creyendo que al PNV le pasa aquí lo mismo que al PSOE con ERC en Madrid, cosa que no deben de creer, quizá con mejor juicio, algunos de sus compañeros de partido que no ven que hoy por hoy se pueda dar la Gran Alianza, es decir, la forma de evacuar al PP del asunto per saecula saeculorum. En resumidas cuentas que se está hablando mucho, pero entre interlocutores que no sólo sostienen posturas encontradas (y que parece difícil que puedan encontrarse), sino que, a su vez, están subdivididos en subposturas también encontradas entre sí. Con lo que podrían pasarse hablando lo que queda de eternidad. Pero, ¿será suficiente para sentarse a hablar?
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de agosto de 2005