Desde hace tiempo conozco la exposición sobre la Inmaculada que se celebra en la catedral de la Almudena. Vi esta muestra de arte con un amigo y la Virgen Niña de Alonso Cano o la Inmaculada de Murillo crearon tal satisfacción que, aunque no refresque el día, sin duda, lo hace más grato y llevadero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de agosto de 2005