Permiten manejar una sociedad virtual de gente que se relaciona, necesita comer o busca trabajo (como los Sims, en la imagen). O ser un romano que conquista España con gran fidelidad espacial y temporal. Hay que decidir, planear y resolver dilemas morales.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de septiembre de 2005