Tal y como se preveía, los vecinos de Jaén han empezado a movilizarse a la vuelta de las vacaciones para protestar por el estado "intransitable" de la ciudad a consecuencia de las numerosas obras que realiza el Ayuntamiento. Ayer, un centenar de personas expresó su "indignación" por la falta de accesibilidad del casco antiguo. La oposición municipal, comerciantes, transportistas y discapacitados acusan hablan de "caos" en la capital y responsabilizan al gobierno local, del PP, por su falta de planificación. Los vecinos pidieron una reunión con el alcalde, Miguel Sánchez de Alcázar.
La adecuación funcional que el Consistorio realiza en la calle Martínez Molina, principal arteria del casco antiguo, ha acabado por colmar la paciencia de los vecinos, que denuncian falta de medidas de seguridad y de pasos alternativos para los peatones. Por si fuera poco, la lluvia caída el miércoles, junto con las numerosas roturas de tuberías de los últimos días, obliga a los vecinos a pasar por un auténtico barrizal.
"Obras sí, pero no así", era el grito que coreaba el centenar de vecinos que ayer se manifestó desde la plaza Rosales hasta las puertas del Ayuntamiento, donde pidieron una reunión con el alcalde, Miguel Sánchez de Alcázar (PP), que el día antes había provocado la ira de muchos vecinos al afirmar que "la ciudad está que se sale", en alusión a las obras municipales actualmente en ejecución.
Ayer, su número dos, el edil de Presidencia, Miguel Segovia, tampoco admitió errores en la planificación de los trabajos y culpó de las protestas a "un calentón del PSOE y de otros grupos".
El portavoz del grupo socialista, Eduardo Castro, señaló que la ciudad se había convertido en un "auténtico caos" y añadió que las obras se estaban realizando "sin ningún control" y "sin medidas de seguridad".
De forma simultánea, el Ayuntamiento ejecuta obras de envergadura en casi todos los rincones de la ciudad, lo que también ha aumentado considerablemente los problemas de congestión del tráfico. Los taxistas aseguran que han perdido un 50% de su clientela, los comerciantes piden compensaciones económicas y la oposición censura la falta de alternativas para el tráfico y para la movilidad de los peatones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2005