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OPINIÓN DEL LECTOR

Mano dura

Es indignante que la misma mano dura que se pide al alcalde para resolver los problemas de delincuencia y suciedad, no se pida también para conseguir que los empresarios hoteleros y de restauración terminen pagando los enormes gastos para la ciudad que representa la visita de muchos millones de turistas al año. Para resolver el problema de la delincuencia y la suciedad, aparte de cultura y vigilancia, se necesita dinero. Un impuesto que grave a las empresas que hacen del turismo un negocio es esencial para lograr un equilibrio en esta ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2005