Hace un par de años, cuando Fernando Trueba leyó El trompetista de Utopía, del escritor navarro Fernando Aramburu, tuvo claro dos cosas: que la historia que narraba era claramente cinematográfica y que la persona ideal para dirigirla sería Félix Viscarret, también navarro de 30 años. Trueba había contactado con Viscarret en un festival de Berlín cuando le recomendaron que echara un vistazo a los cortos de este cineasta formado en Nueva Jersey (Estados Unidos). Primero conoció al autor, con quien desde el primer momento tuvo una especial sintonía, y luego, tras meses de insistencia, pudo por fin ver algunos cortos (Dreamers, The day I saw karin o Canciones de invierno). "Tiene un estilo, una personalidad, una poética y una manera de ver y contar las cosas que me fascinó", aseguró Trueba el pasado miércoles en Madrid, en la presentación como productor del primer largometraje de Viscarret, Bajo las estrellas, basado en la obra El trompetista de Utopía (Tusquets). "En ningún momento de mi vida me he considerado productor. Esto creo que es una gran ventaja para Félix. Soy un productor-espectador, por eso en cuanto leí la novela quise que fuera él, con su mundo, sus ideas y su estética, y no yo quien dirigiera esta historia con un punto muy cruel y muy tierno, en la que te ríes y lloras. Me siento orgulloso de ser el responsable de que Félix haga esta película", añadió Trueba.
Bajo las estrellas, con guión del propio Viscarret, narra el reencuentro de Benito Lacunza, un personaje crápula y holgazán, incorrecto y desastrado, que va por la vida dando tumbos, con su hermano Lalo, un joven bondadoso y algo místico, y un antiguo amor, Nines, una mujer prematuramente castigada por la vida y madre soltera. Es en el pueblo navarro de Estella donde se produce ese reencuentro, motivado por la muerte del padre de los hermanos, y que cambiará para siempre la vida de todos ellos. "Es algo así como una fábula contemporánea, un mundo muy especial que narra la deriva de unos personajes y su reconversión", explicó Viscarret, que confesó sentir una emoción especial al volver, también él, a su tierra natal para rodar su primer largometraje.
El filme se alejará de los bellos paisajes navarros para centrarse en unos lugares apartados de todo: talleres reconvertidos en viviendas, fábricas cerradas, carreteras secundarias, cafeterías de autopista o una roulotte abandonada. También la fotografía y la dirección artística acentuarán ese estado de abandono y deterioro de esos personajes que su director calificó de "náufragos".
El filme está protagonizado por Emma Suárez (Nines), Alberto San Juan (Benito Lacunza) y Julián Villagrán (Lalo). El reparto se completa con Luz Valdenebro, Violeta Rodríguez, que hace el personaje de Ainara, la hija de Nines, una niña introvertida que se convertirá en una de las claves de la historia, y Amparo Valle.
Viscarret, con un punto de pudor, confiesa que es consciente de que con Fernando Trueba le ha caído un regalo. Está emocionado y nervioso, pero muy ilusionado ante esta historia que cree que puede gustar a los espectadores. Ya han comenzado el rodaje en distintas localizaciones interiores en Madrid, para en el mes de octubre viajar a Navarra, concretamente a Estella y sus alrededores, para realizar los exteriores.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2005