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El encuentro de Valencia se suma a los proyectos internacionales

La primera experiencia de Greenspace se pondrá en marcha en Valencia, tras estudiarse otras posibilidades, que incluían desde Singapur a Buenos Aires. Valencia es una ciudad "emergente" y el Ayuntamiento ha colaborado desde el principio en el proyecto, que pasaba por hallar el espacio adecuado para desarrollar las tres disciplinas artísticas, manifestaron ayer los responsables de la marca Heineken para explicar la elección. Valencia vivirá su mayor proyección internacional con motivo de la celebración de Copa del América en 2007.

Las infraestructuras de esta competición de vela y las reformas urbanísticas consecuentes han atraído el interés por Valencia de arquitectos del llamado star system como Alejandro Zaera y Jean Nouvel, entre otros. El edificio emblemático de invitados de la Copa del América ha recaído en el proyecto de David Chipperfield y Fermín Vázquez. A estos nombres se une Renzo Piano, o ahora Rem Koolhaas, que participará en el Greenspace, si bien el signo arquitectónico de la Valencia moderna lo marca el hormigón blanco de los edificios de Santiago Calatrava enclavados en la Ciutat de les Arts i les Ciències (CAC), que pretende "cerrar" con tres nuevos rascacielos de 220 a 308 metros de altura.

Almacenes de grano

A espaldas de esta ciudad nueva se hallan los tres antiguos almacenes de grano del Greenspace, junto a otras enormes naves abandonadas y una playa de vías del tren. Es una zona deteriorada, con decreciente uso industrial y portuario. Para su reconversión, el Ayuntamiento ha aprobado, no sin polémica, un Plan de Actuación Integral (PAI) que afectará a las naves donde se celebrará el Greenspace al tener que reducirse su tamaño a 40 metros de longitud, menos de la mitad de dos de ellas.

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, del PP, empleó buena parte de su larga intervención en la presentación del Greenspace para explicar este PAI y destacar las inversiones de 9,6 milones de euros para recuperar el patrimonio arquitectónico que realizará el agente urbanizador (una agrupación en la que figura Sacyr-Vallehermoso), que se quedará con terreno para construir. Barberá hizo hicapié en que habrá 39.000 metros cuadrados de uso público y que las naves, una vez rehabilitadas pasarán a ser propiedad municipal.

A partir de entonces, el centro cultural para jóvenes creadores tendrá una programación estable. Mientras tanto, se realizarán conciertos y actividades puntuales que se inician con el Greenspace. Las tres naves tan sólo han sido acondicionadas para poder celebrar el encuentro.

Como respuesta a las críticas vecinales, Barberá incidió en que están previstas equipaciones deportivas, educativas y una comisaria en el resto de naves industriales de la misma calle. Ayer, sin embargo, el grupo municipal de la oposición PSPV-PSOE criticó que la alcadesa piensa "demasiado en verde" y poco en los barrios, en referencia al color corporativo de la marca cervecera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2005