Los socialistas catalanes expresaron ayer al presidente Pasqual Maragall su buena predisposición a llegar a un acuerdo con CiU sobre la fórmula de financiación de la Generalitat que ha de figurar en el Estatuto, y a que ésta quede "blindada" frente a leyes orgánicas. Pero lo condicionaron a que la propuesta sobre esta materia que Artur Mas, el líder de CiU, se ha comprometido a elaborar, "esté dentro de la Constitución". Y a que CiU asuma que ha de atenerse a "la integridad" del dictamen del Consejo Consultivo, que entre otras cosas "ha desacreditado" la fórmula del concierto económico defendida por los nacionalistas.
Ésta fue la posición trasladada a Maragall por la presidenta del grupo parlamentario del PSC-Ciutadans pel Canvi, Manuela de Madre, en la segunda de las entrevistas con los líderes políticos mantenida por el presidente. Maragall aprovechó para pedir a De Madre que el preámbulo del nuevo Estatuto contenga una síntesis de los derechos consagrados en él, para que pueda ser aprendida de memoria por los escolares. Por la tarde, Maragall planteó la misma cuestión al líder de ERC, Josep Lluís Carod, quien le propuso al presidente que la redacte él mismo.
La dirigente del PSC pidió a Maragall que el Estatuto incluya el mandato para que la legislación electoral catalana haga "que tenga más diputados quien más votos recibe", algo que no sucede en la actualidad.
Esta petición fue interpretada por el portavoz de CiU, Felip Puig, como "una provocación" destinada a "torpedear" el acercamiento logrado la víspera entre Maragall y Mas. La petición de De Madre, sin embargo, era a su vez una respuesta a Mas, quien sostuvo que CiU "hace el sacrificio de estar en la oposición a pesar de haber ganado las elecciones".
La postura del Barça
Joan Laporta, presidente del Barça, se mostró ayer a favor de un Estatuto ambicioso, en consonancia con las tesis más nacionalistas, que supere el techo constitucional. "Yo defiendo la inclusión de los derechos históricos, el concierto económico y el blindaje de competencias, especialmente en aeropuertos, puertos e inmigración. Y si fomenta el uso social del catalán, mejor que mejor", dijo el presidente azulgrana ante un grupo de estudiantes en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat, informa Rafael Carbonell.
Pese a matizar que hablaba a título personal, Laporta sorprendió al romper el pacto no escrito que dice que los presidentes del club deben mantenerse al margen de la política. El Barça extenderá el domingo sobre el césped una pancarta en favor de un nuevo Estatuto. Laporta aseguró que los jugadores no estarán involucrados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2005