Los japoneses han ahorrado 70 millones de kilovatios/hora de electricidad de junio a agosto pasados por vestirse informalmente, como se lo había pedido el primer ministro, Junichiro Koizumi, para gastar menos energía en aire acondicionado y así reducir las emisiones de dióxido de carbono, que disminuyeron en unas 27.000 toneladas, y contribuir al esfuerzo mundial de luchar contra el calentamiento del planeta.
La campaña, de la que dieron ejemplo el propio Koizumi y sus ministros, instaba a que desde el pasado primero de junio hasta el próximo 30 de septiembre se acudiera al trabajo sin corbata, en mangas de camisa o en camiseta, es decir, sin los habituales trajes, y subir la temperatura de los aparatos de aire acondicionado hasta los 28 grados centígrados y ello pese al caluroso y húmedo verano japonés.
Ese ahorro es equivalente a lo que consumen 240.000 hogares durante todo un mes, un esfuerzo a nivel nacional al que contribuyó positivamente el que, "comparado con el verano de 2004, que rompió todas las marcas en calor, este año no ha habido temperaturas notablemente altas, y así, en julio la temperatura media en Tokio fue 2,9 grados inferior a la registrada en el mismo mes del pasado año", informó la Tokyo Electric Power Co. (TEPCO).-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2005