Hay vecinos de Vall d'Hebron contrarios a la narcosala que se quejan de la insolidaridad de los que no están de acuerdo con su manera de protestar. Todo el mundo tiene derecho a manifestarse, pero el resto de los ciudadanos también tenemos nuestros derechos y cada miércoles vemos como no son respetados. ¿No hay otras maneras de hacerlo que no sea cortando la Ronda de Dalt? ¿No han pensado que esto también afecta a los derechos de otras personas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de septiembre de 2005