Hace tres años, el entonces vicepresidente del puerto de Valencia dijo, para "justificar" la urgencia de las expropiaciones de la huerta de la Punta y el envío de las fuerzas armadas para expulsar a los labradores de sus casas y alquerías, que sólo podría competir con el puerto de Barcelona si la ZAL estaba operativa a principios del 2004. Si no lo estaba, ya nunca podría alcanzar a Barcelona. Sí, ha leído bien: a principios de 2004. El que dijo aquello es el ahora presidente, y cuando le preguntan, mira para otro lado. Los trepas nunca dan explicaciones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de septiembre de 2005