Recientemente, por un momento creí estar aterrizando de nuevo en el país que enseñaba a nuestras abuelas y madres las buenas prácticas de la Sección Femenina, cuando un programa de Telemadrid intercambiaba esposas y experimentaba con ellas cual ratoncillas de laboratorio cómo gestionaban el funcionamiento de las tareas del hogar.
Inaudito, en tiempos en los que intentamos cambiar los roles estereotipados, ponemos en marcha planes de igualdad, hablamos de conciliación familiar y de otra forma de hacer "familias".
Señores/as de Telemadrid, me pregunto si están siguiendo algún tipo de entrenamiento intensivo sobre las raíces del machismo como para realizar programas de este tipo mientras, que en el sillón de casa, una niña de seis años me pregunta si de mayor va a tener que ser la que limpie, cocine, cuide y la intercambien para someterla a examen sobre cómo realizar las tareas del hogar para tener a su marido contento.
Y yo, potenciando la coeducación. ¡Lo que hay que ver.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de septiembre de 2005