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Entrevista:PARIDAD ELECTORAL

Dos rutas divergentes a favor de la paridad

Una profesora de Derecho y una representante feminista debaten sobre las 'listas cremallera' obligatorias

El Tribunal Constitucional deberá pronunciarse sobre el recurso presentado por el Partido Popular contra la Ley Electoral de Andalucía, reformada en marzo pasado para incorporar la obligatoriedad de alternar mujeres y hombres en las candidaturas, lo que se conoce como listas cremallera. El PP considera que la ley atenta contra el pluralismo y ha formulado un recurso de inconstitucionalidad firmado por 14 mujeres y 48 hombres que tienen escaño del PP en el Parlamento andaluz. PSOE, IU y PA votaron en la Cámara autonómica a favor de esta reforma. EL PAÍS organizó un debate entre dos mujeres con opiniones contrarias s sobre la regulación legal de la paridad.

El debate organizado por EL PAÍS sobre la regulación legal de la paridad electoral contó con la participación de Rafaela Pastor Martínez (Málaga, 1959) y María Isabel Romero Pradas (Sevilla, 1965). Pastor es la presidenta de la Plataforma Andaluza de Apoyo al Lobby Europeo de Mujeres desde que se fundó en 1994 y tiene una hija. Romero es profesora de Derecho Procesal de la Universidad de Sevilla y ex decana de la Facultad de Ciencias del Trabajo. Tiene tres hijos.

Pregunta. ¿Es necesaria regular la paridad electoral por ley?

Rafaela Pastor. En la Plataforma llevamos haciendo campañas en pro de la paridad desde los noventa, es imprescindible porque si no es así no estamos en una democracia real, puesto que no estamos contando con el 52% de la población española. Imprescindible porque si no estamos en los espacios de poder, no podemos aportar nuestros conocimientos, saberes y experiencias para cambiar el sistema social en el que vivimos, que es capitalista y patriarcal.

"Las mujeres no deben estar ahí para defender el interés de las mujeres, si no el interés general"

"La Constitución está coja, está hecha sólo por hombres y escrita en masculino"

María Isabel Romero. Difiero, no creo que sea imprescindible. Por supuesto que el fin es bueno, pero el medio no es tan necesario, ni tampoco suficiente. Puede dar lugar a una igualdad más formal que real llevar el tanto por ciento de mujeres a la política mediante esas listas, ese mecanismo no me parece que sea la respuesta. La finalidad es buena, pero hacen faltan más cosas. El resultado va a ser muy formal. Vamos a llevar buenas mujeres a la política.

R. P. Las mujeres tenemos que decirle a los hombres que evidentemente hacen falta más acciones positivas para caminar hacia una sociedad más justa e igualitaria, pero éstas también. Somos el 57% de las licenciadas y diplomadas en este país y no corresponde para nada con el paro que tenemos, el paro tiene cara de mujer y la política y el poder económico tienen cara de hombre, luego como los hombres nos han demostrado que no van a hacer dejación de sus privilegios, son los directores generales, los presidentes, los que mandan en el sistema, luego habrá que regularizarlo por ley. Hay partidos que han puesto cuotas, estoy convencida de que si no hubiese mujeres feministas en esos partidos que han luchado por su espacio en la política no tendríamos la representación que tenemos en Andalucía, por ejemplo, con un Gobierno paritario o en el Congreso, que hay un 36%. No es una democracia real aquella que no cuenta con toda la ciudadanía, lo mismo que no teníamos una sociedad igualitaria cuando Clara Campoamor demandó el sufragio universal para nosotras, los hombres consideraban que no podíamos votar porque no estábamos preparadas.

M. I. R. Pero no te parece que de esa forma a lo mejor nos estamos discriminando en cierta forma, asumiendo que es ineludible que se regule por ley.

R. P. Es que si no, no estamos. Cualquier mujer de cualquier partido ha trabajado un 60% más que su compañero.

M. I. R. Sí, ella tiene que demostrarlo, eso se sabe, la mujer en política tiene que demostrar que es válida.

R. P. Pero no nos podemos quedar a la voluntad de ellos, porque en el momento en que una mujer se consolida o tiene fuerza y se está convirtiendo en lideresa, si hay que quitar a alguien de la lista la quitan a ella. ¿Quién nos pone en las listas? Ellos.

Pregunta. ¿Y eso se acabaría con una ley?

R. P. Claro. No deberíamos consentir las mujeres que tengamos una representación del 39%. El PSOE tiene 29 de 61; el PP tiene 10 de 37; el PA tiene 1 de 5 e IU tiene 1 de 6. En el Congreso tenemos un 36% y en el Senado, un 25%. Tengo la sensación de que ellos están haciendo una estrategia en favor de lo políticamente correcto, que está muy bien, yo dije ole cuando nombraron una presidenta del Congreso y otra en el Senado, pero claro no nos vamos a conformar sólo con la foto. Esto tiene que ser transversal, con lo cual en todos los ministerios, en todos los parlamentos, tenemos que tener presencia.

Pregunta. ¿Y cómo se resuelve la falta de liderazgo de las mujeres?

R. P. Si por ley tenemos que estar en los partidos, estas cifras que he dado ya se borrarían, con lo cual habrá muchas mujeres que opten a ello. Tenemos que atender muchas parcelas, y una de ellas es dentro de los partidos, que las mujeres digan que quieren votar a quienes las van a representar.

M. I. R. Me parece un poco exagerado. El resultado es que podemos tener un porcentaje igual de hombres y mujeres, pero a mí me preocupa más que esas mujeres estén bien preparadas, que se las cualifique y se les facilite una educación. No soy feminista ni estoy integrada en ningún movimiento, vengo aquí como una ciudadana de 40 años, profesora de Universidad, pero tú hablas en representación de colectivo, de parte, es que las mujeres no van a estar ahí para defender el interés de las mujeres o no deberían, los hombres no deben estar ahí para defender el interés de los hombres, por encima de eso está el interés general y el que haya personas cualificadas y preparadas.

R. P. El feminismo, para mí, es la lucha por los derechos de las mujeres y de los más excluidos. Estamos en un sistema social capitalista y patriarcal, cada día el pobre es más pobre y la rica, más rica. Estoy de acuerdo contigo en que hay que atajar a la señora que cobra el 30% menos que su compañero por igual trabajo, esa señora que trabaja en la aceituna y no tiene guardería para dejar a sus criaturas, esa mujer que sale de la universidad y acaba parada. Nosotras vamos a aportar muchísimo porque somos las que parimos, vamos a estar pendientes de que los presupuestos no se vayan a los partidos de fútbol o financiación de armamento o de cosas que no valoran la vida humana. Nosotras somos las cuidadoras de la vida humana, estamos preparadísimas. La más tonta de nosotras hace encaje de bolillos, y el más listo de nosotros sirve sólo para atender una cuestión. Las mujeres bajamos la basura y al subir traemos el pan.

Pregunta. El Partido Popular ha presentado un recurso contra la ley andaluza. ¿Creen que puede ser inconstitucional obligar a los partidos a presentar listas cremallera?

M. I. R. No soy experta en Derecho Constitucional, no me considero cualificada para decir si va contra el derecho a la igualdad o no, pero si me parece que toca o roza otras circunstancias de otros colectivos. La igualdad se garantiza en la Constitución por razón de sexo, religión, otras muchas circunstancias, es que a lo mejor también se podría atender a que estuviéramos representados por grupos de edad, ¿no te parece?

R. P. Por edades, no. La edad está muy de moda, cuando tenemos cincuenta años a las mujeres nos quitan del mercado, a ellos no, pueden ser calvos, gorditos o altitos, se siguen manteniendo. Me parece tan inconstitucional como que considero que la propia Constitución está coja, no es una Constitución donde estamos representados todas y todos los españoles.

M. I. R. ¿Crees que tenía que estar hecha de otra manera?

R. P. Esa Constitución está hecha solo por hombres. Esa Carta Magna está escrita toda en masculino, donde dice los derechos de los hombres, las mujeres no estamos. Habría que hacer una revisión de la Constitución.

M. I. R. ¿Te parece inconstitucional la Constitución?

R. P. La ley es constitucional y hay que incluirla como un derecho de las mujeres, en la Constitución tendría que estar recogido para que no se lleve a cabo esa exclusión. Sería necesaria una revisión de la Constitución, y hecha por mujeres y hombres.

M. I. R. No, se puede hacer de otra manera y por otro camino. El fin me parece bueno, pero no es suficiente eso. Hacerlo de otra manera, pero no obligatorio por ley. La política es la que tiene que cambiar para formarnos a todos bien, es que las mujeres a lo mejor no necesitan lo mismo que los hombres, habrá que hacer la política desde la perspectiva de género.

R. P. El hecho de que las mujeres compartamos el poder político es un derecho de ciudadanía. Hemos estado excluidas de nuestro derechos como ciudadanas de primera clase, hasta hace 30 años no teníamos entidad jurídica, los anticonceptivos estaban prohibidos y teníamos hijos ilegítimos.

M. I. R. Pero no estamos ahí ahora, estamos hablando de otra cosa.

R. P. Pero es que no podemos conformarnos. Una de las cosas más urgentes por solucionar es la ciudadanía de las mujeres, que seamos ciudadanas de pleno derecho, estamos exentas de nuestros derechos si no compartimos el poder y esto tiene que ser regulado constitucionalmente porque si no ellos nos siguen excluyendo, no van a hacer dejación de los privilegios que se han autootorgado. Los avances de la revolución del XX son los anticoncepctivos, el aborto regulado y otros, pero en el XXI tenemos que seguir luchando por nuestros derechos. Yo parí una hija en el 81 y ya no fue ilegítima, me dieron un libro de filiación aunque el funcionario me preguntó el nombre del padre, le dije que nohabía, y me dijo "no, no el nombre de cualquiera".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005