Las viudas e hijos de los cinco miembros de una brigada contra incendios fallecidos en 1992 en las labores de extinción del fuego declarado en Monte Prieto, en el parque Natural de Grazalema (Cádiz), cumplen hoy su sexto día de encierro en el Ayuntamiento de Bornos (Cádiz) para exigir las ayudas prometidas entonces a las familias. "Cuando todo ocurrió, los representantes de la empresa pública Getisa (dependiente de la Junta y especializada en el mantenimiento de los bosques de la comunidad) nos anunciaron varios tipos de ayudas, pero a los pocos días se marcharon y nunca recibimos nada", explicó ayer Ana María Castro, hija de José Castro Lozano. "Desde hace 13 años venimos reclamando lo que nos prometieron, pero nadie nos ha dado una respuesta", añadió.
Según las familias, las subvenciones comprometidas estaban dirigidas, entre otros fines, a la compra de viviendas para las viudas y becas de estudios para los huérfanos. Se da la circunstancia de que los fallecidos, empleados habituales en labores agrarias, fueron contratados en la temporada de verano como refuerzo para la prevención y extinción de incendios en la reserva natural. Tras el suceso las familias perdieron, según recuerdan ahora, "los pocos ingresos que teníamos".
El caso fue presentado también por la vía judicial, pero el supuesto incumplimiento de los términos acordados quedó archivado por haber prescrito el caso en el momento en que llegó a juicio. Posteriormente la empresa Getisa fue disuelta, "de manera que no tenemos ya a quien recurrir", aseguró Ana María Castro.
El incendio en Monte Prieto, declarado el 6 de septiembre de 1992, consumió unas 800 hectáreas de pino y encinas en una finca pública situada en pleno corazón del Parque Natural. En las labores de extinción perdieron la vida, además de José Castro, Manuel Andrade Cervera, Bartolomé Toledo, Diego Márquez Toscano y José Jaén. Las investigaciones posteriores demostraron que el siniestro fue provocado y presentó tres focos distintos.
Desde entonces, la asociación Ecologistas en Acción desarrolla campañas anuales de repoblación del monte afectado. En la labor han participado hasta ahora unas 6.000 personas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005