Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
9 D'OCTUBRE

Camps apela al "espíritu de concordia" que propició el Estatut y exige agua e infraestructuras al Gobierno

"Es nuestro momento". Sobre esta declaración, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, presentó ayer, fiesta del 9 d'Octubre, como avales a su gestión el reciente pacto de reforma del Estatut y el recién inaugurado Palau de les Arts de Valencia. En un discurso salpicado de alusiones a la lealtad constitucional, Camps dijo que seguirá reivindicando al Gobierno central "agua e infraestructuras" para los valencianos.

En su reivindicación del Estatut, Camps recalcó que la reforma ha sido posible después de una década de intentos y fruto "de un gran acuerdo" en el que no ha habido "ni divisiones ni polémicas". De la reforma, el presidente destacó su respeto a la Constitución de 1978 y "su lealtad y servicio a los intereses de España. "No pretendimos en ningún momento forzar la reforma de la legislación estatal ni condicionarla ni reorientarla", aclaró Camps. El presidente agregó que "ese espíritu de concordia", que ha sido posible en Valencia, "es necesario para toda España", dijo sin aludir expresamente a otras reformas como la catalana.

Camps, que subrayó el "estrecho vínculo" de los valencianos con la Corona, se mostró convencido de que, conseguidas las "aspiraciones históricas" que supone el nuevo texto estatutario, la Comunidad debe esforzarse por convertirse en un referente internacional en innovación, diseño y calidad. "Vamos a crear una nueva cultura de la calidad que impulse nuestros sectores productivos tradicionales", apuntó.

Y como colofón a su discurso, el presidente del Consell anunció que "el agua y las infraestructuras" seguirán siendo, desde esa lealtad a España, "nuestra reivindicación" al Gobierno central.

La oposición se mostró escéptica con el discurso triunfal de Camps, le acusó de hacer partidismo y echó en falta propuestas de futuro. También lamentaron la presencia de Carlos Fabra, imputado por la Justicia, en primera fila de los actos solemnes o que el alcalde de Torrevieja, el popular Pedro Hernández Mateo, el alcalde del pelotazo, según la coordinadora de EU, Glòria Marcos, recibiera de manos de Camps una de las distinciones de la Generalitat.El líder de los socialistas valencianos Joan Ignasi Pla pidió al presidente altura de miras y responsabilidad para sentarse a resolver problemas cotidianos de los valencianos como es el agua, en lugar de hacer "partidismo" de esta cuestión, "aunque sea adornándolo con una declaración de lealtad a España", manifestó el dirigente del PSPV-PSOE. Pla aseguró que el nuevo Estatut no servirá de nada "si no hay de verdad una voluntad firme e inequívoca de mejorar la realidad cotidiana de la gente".

Glòria Marcos, coordinadora general de EUPV, lamentó que Camps presentase la reforma del Estatut valenciano "como subordinado de esa Constitución" y le censuró por lo que consideró un discurso "para ofrendar nuevas glorias a España". Marcos lamentó que uno de los premiados fuera el alcalde de Torrevieja, Pedro Hernández Mateo -"el alcalde del pelotazo", dijo-, y que "el señor Fabra [Carlos], tan vinculado a la corrupción, se pasee y tenga un lugar tan relevante en el salón oficial".

Otros invitados al acto institucional del 9 d'Octubre hicieron un alto en el patio del Palau y valoraron el discurso de Camps y la reforma estatutaria. El ex presidente de la Generalitat y actual portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Eduardo Zaplana, apuntó que la Comunidad "no necesita medirse con nadie", pero se abstuvo de pronunciarse sobre su contenido. "Tengo un voto y cuando llegue el momento lo emitiré", precisó. El presidente de las Cortes Valencianas, Julio de España, crítico con el texto y cercano a Zaplana, no le dolieron prendas en admitir que había habido excesiva ambición en la elaboración del texto.

El ex presidente de la Generalitat y portavoz del PSOE en el Senado Joan Lerma declaró que había motivos para estar satisfechos con la reforma y, de paso, manifestó que echó en falta "propuestas de gobierno" en el discurso de Camps.

Técnica y arte de Calatrava

Entremezclados con las autoridades políticas valencianas estaban los 15 galardonados este año con las distinciones que minutos antes habían recibido de manos del propio Camps en el Saló de Corts. El arquitecto Santiago Calatrava, creador del Palau de les Arts, los ocho policías locales y nacionales que el pasado 17 de febrero desarticularon un comando de ETA en Valencia -el delegado del Gobierno, Antoni Bernabé, reiteró más tarde este reconocimiento-, el Real Club Náutico de Calpe, el Villarreal CF, la documentalista médica María Luz Terrada, el artista fallero Vicente Luna y el pilotari Álvaro Navarro, así como el Certamen Internacional de Habaneras de Torrevieja, cuya medalla recogió el alcalde Pedro Hernández Mateo.

Santiago Calatrava, distinguido con la Alta Distinción de la Generalitat, ejerció como portavoz de los premiados este año. Calatrava, visiblemente emocionado, recordó a sus padres y educadores y definió la profesión de arquitecto y a él mismo como un "obrero que guía a otros obreros, y que, a través de la técnica, intenta hacer arte con la ayuda de Dios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005