Cruzado el ecuador de la legislatura, la encuesta del Instituto Opina para EL PAÍS permite concluir que el mapa electoral valenciano está congelado desde las elecciones autonómicas de 2003 y que la agenda política está centrada, fundamentalmente, en los temas que elige el Consell. Josefina Elías del Instituto Opina hace dos advertencias en las hay que enmarcar la proyección electoral: por un lado hay un porcentaje muy elevado de personas (superior al 20%) que no responde o no sabe pronunciarse sobre su intención de voto; por otro la inexistencia de elementos que tensionen de manera importante la vida política valenciana hace que los encuestados sustenten en el recuerdo de lo que votaron anteriormente su posicionamiento electoral en el momento de pronunciarse. Elementos que no impiden concluir que a falta de dos años vista, los valencianos no perciben una alternativa política al Consell que preside el popular Francisco Camps. El sondeo revela, además, la evolución de un buen número de situaciones que afectan a la realidad política valenciana: Camps ha consolidado lenta pero paulatinamente su liderazgo en el seno del PP frente a Eduardo Zaplana mientras que la situación del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, se convertía día a día en un lastre. En materia de gestión, el Estatut será difícil de rentabilizar y el urbanismo y el agua siguen siendo algunos de los temas que más preocupan a los ciudadanos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005