Fernando Alonso y Kimi Raikkonen, los dos grandes dominadores del Mundial de fórmula 1, se exhibieron ayer en el Gran Premio de Japón, penúltima carrera de la temporada. La memorable actuación del finlandés le llevó del puesto 17º al primero, mientras el español, ya campeón del mundo, acabó tercero tras partir de la 16ª plaza. Entre ambos se coló Giancarlo Fisichella, que fue rebasado en la última vuelta por Raikkonen. La carrera, una de las mejores de los últimos tiempos, ha dado un vuelco a la clasificación de constructores, que ahora domina Renault con dos puntos de ventaja sobre McLaren, que pagó el abandono de Juan Pablo Montoya.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005