El sindicato CC OO rechazó ayer la propuesta de acuerdo presentada por el consejero de Economía del Gobierno aragonés, Eduardo Bandrés, para resolver el conflicto surgido en General Motors España a propósito de la fabricación del nuevo modelo Meriva. Fuentes del sindicato aseguraron que la proposición era "similar" a la que presentó la empresa en septiembre y a la que se opuso el comité de empresa. A pesar del rechazo, el sindicato se compromete a seguir negociando "si la empresa mantiene abierta una vía de diálogo".
El tiempo para llegar a un acuerdo se acaba. General Motors empezará hoy a estudiar las características técnicas, económicas y financieras, de las ofertas de sus fábricas de Figueruelas (Zaragoza) y Gliwize (Polonia) para fabricar el nuevo Meriva. La propuesta del Gobierno de Aragón era "un último intento" para llegar a un acuerdo que desbloqueara la situación.
Para CC OO es fundamental que las medidas relativas a las condiciones laborales sean consensuadas e insiste en que las propuestas vayan acompañadas de un plan industrial que garantice el volumen de producción y el empleo, incluso de las empresas aragonesas que la proveen de componentes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005