Madrid, la Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares, Extremadura, Canarias y Castilla-La Mancha no han aceptado que el programa internacional PISA (Programme for International Student Assessment) analice individualmente sus sistemas educativos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realiza este estudio desde 2000 para hacer una fotografía del rendimiento de los alumnos de 15 años en los 41 países más desarrollados (los 30 de la OCDE más 11 asociados). Además de las capacidades en lectura, matemáticas y ciencias, mide la actitud hacia el estudio y factores socioeconómicos y compara estos parámetros con otros países. "Es el retrato más riguroso que se puede hacer", explicaron fuentes del Ministerio de Educación.
En 2003 participaron en el Informe PISA 300.000 escolares de más de 10.000 centros educativos. En España se examinaron 11.000 alumnos de 383 institutos. La próxima prueba se llevará a cabo en 2006, y en esta ocasión todas las comunidades autónomas fueron invitadas a participar en una extensión del estudio para evaluar la situación de la educación en todas las regiones con un mismo sistema.
Las siete que han rechazado la invitación argumentaron que disponían de sus propios sistemas de evaluación, que en el caso de Baleares y la Comunidad Valenciana incluyen prueba lingüística. Fuentes de las consejerías de Educación canaria y madrileña explicaron que la prueba les resulta, además, muy cara. Murcia no ha matizado su negativa.
Fuentes del Ministerio de Educación aseguraron que las tasas del programa las pagan ellos y que las comunidades sólo corren con los gastos de aplicación, que en caso del informe nacional (más amplio que el regional), es cercano al medio millón de euros. La prueba individualizada tiene un valor añadido: toma en consideración el nivel socioeconómico de los alumnos para no presentar unos resultados lineales que perjudicarían a los más desfavorecidos, según las mismas fuentes.
Los resultados de las pruebas regionales que realizan ahora algunas regiones impiden hacer análisis comparativos para disponer de un mapa de la situación porque los criterios de evaluación son diferentes, así como las edades de aplicación y las muestras de población. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se examinan todos los alumnos de 2º, 4º y 6º de primaria y 2º y 4º de secundaria; en Madrid sólo los de 6º de primaria; en Baleares, 4º y 6º de primaria, e incluyen, como en la Comunidad Valenciana, una prueba lingüística. En Castilla-La Mancha examinan a los de 3º de primaria y de secundaria y en Extremadura y Canarias la evaluación abarca todo el sistema educativo (equipos pedagógicos, centros escolares y familias) y valora el entorno socioeconómico.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005