El Gobierno español está empeñado en que la XV Cumbre Iberoamericana que comienza el próximo viernes en Salamanca debata a fondo las emergencias creadas por el huracán Stan, sobre todo en Guatemala, El Salvador y México, a fin de articular ayudas inmediatas y de impulsar la negociación, ya iniciada, con vistas a establecer un sistema automático de activación de este tipo de cooperación ante las catástrofes naturales que asolan con frecuencia a los países de Latinoamérica.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que dio cuenta ayer de estas intenciones durante una presentación general de la Cumbre Iberoamericana ante la prensa, precisó que cabe esperar de los 22 países participantes en la reunión salmantina, además de medios concretos para la crisis actual, un mandato al secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, para que desarrolle el proyecto de concertación permanente ante situaciones catastróficas que la propia De la Vega ha promovido durante sus giras preparatorias de la cumbre.
La vicepresidenta del Gobierno aseguró, además, que "todos los líderes iberoamericanos, incluido el de Cuba" han confirmado que estarán en Salamanca. Añadió que la agenda de los presidentes y jefes de Gobierno es, sin embargo, imprevisible y que, evidentemente, los estragos del Stan podrían ocasionar la baja de algún participante. Para evitarlas, añadió, el Ejecutivo se ha dirigido a los afectados, insistiéndoles en que su presencia en la cumbre sería fructífera, dado que se debatirá la situación de sus países.
María Teresa Fernández de la Vega se refirió también en su intervención a la iniciativa española de canje de deuda por programas educativos, en relación con la cual espera que la cumbre "fije los mecanismos y supuestos en los que se pueda producir el canje", es decir, el marco en el que se puedan luego negociar bilateralmente las condonaciones concretas.
Envío de ayuda
Por su parte, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional española, Leire Pajín, explicó ayer que se ha acordado el envío de un avión a Centroamérica cargado solamente con mercancías de primera necesidad, puesto que ya se dispone de personal español y local en las zonas afectadas.
En el caso de El Salvador y Guatemala, se ha puesto a disposición de los afectados por la catástrofe más de 60.000 litros de agua, más de 2.000 libras de frijoles, 1.500 botellas de agua, plásticos, material higiénico y 8.000 lotes de primera necesidad, gracias a la cooperación con las ONG españolas, que ya están dando respuesta a 150.000 personas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005