Vince, la vigésima tormenta tropical de la temporada de huracanes en el Atlántico, se convirtió ayer en huracán y se dirige, en una trayectoria "inusual", hacia Europa en lugar de América. El ojo del Vince se encontraba ayer a 200 kilómetros al noroeste de la isla de Madeira (Portugal), según el Centro Nacional de Huracanes de EE UU. El Vince, de categoría uno en la escala Saffir-Simpson, se desplaza con vientos de 120 kilómetros por hora.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005