La localidad de Robledillo de la Jara, con apenas un centenar de habitantes, no tiene supermercado. Ninguna empresa quiere arriesgarse a poner un negocio de ultramarinos en esta pequeña localidad de la Sierra Norte. Sus habitantes tienen que ir a comprar a otros pueblos cercanos, como Buitrago. Por eso, el Ayuntamiento quiere que el Gobierno regional le sufrague, con el dinero destinado al nuevo Plan de Inversiones Regionales (Prisma), un "edificio de servicios básicos para utilizar como supermercado".
Ésta es una del más de un centenar de propuestas distintas que ha recibido la Consejería de Presidencia de los municipios madrileños. Presidencia tiene que decidir ahora cómo reparte un presupuesto de 300 millones entre los 178 municipios que han presentado peticiones (todos menos, la capital). Los alcaldes hacen reclamaciones muy concretas: plazas que necesitan reformas, una avenida que requiere luz o un alcantarillado que no funciona. "Hay peticiones para todos los gustos, aunque muchos quieren inversiones en deporte y en cultura", explican desde Presidencia.
Presidencia destinará 300 millones para subvencionar los proyectos de inversión
Las piscinas son las estrellas en las solicitudes de El Boalo, Becerril de la Sierra, Cubas de la Sagra o Fuente el Saz. Villanueva del Pardillo va más allá y ha pedido pistas de voley playa, Daganzo de Arriba quiere una pista de pádel, mientras que Humanes se conforma con un campo de fútbol de hierba artificial. En cambio, los alcaldes de Puebla de la Sierra o de Chinchón creen que hay que arreglar el tema funerario: en la primera localidad quieren ampliar el cementerio, en la segunda, levantar un tanatorio. Puentes Viejas se decanta por la puesta en marcha de alojamientos turísticos, Navarredonda-San Mamés y Tres Cantos han demandado el soterramiento de líneas eléctricas aéreas.
A juicio del consejero de Presidencia, Francisco Granados, "este programa de inversiones supone un paso fundamental para el desarrollo de muchas localidades. Es muy ambicioso, ya que la inversión para los próximos dos años será de 300 millones y dotará de infraestructuras que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos".
Además del supermercado de Robledillo de la Jara, Cadalso de los Vidrios quiere una "casita de niños" y San Martín de Valdeiglesias un "centro de emergencia municipal". Cercedilla, pueblo serrano encajado entre montañas y con un espacio protegido, ha pedido un aparcamiento.
Las localidades grandes también reclaman lo suyo. Móstoles quiere rehabilitar su casa de correos para crear el Museo de la Ciudad y poner en marcha un Instituto de la Mujer. Actuaciones con un importante valor histórico esperan también el visto bueno del Gobierno regional: la pavimentación y ordenación de la lonja de la iglesia del convento de las Carmelitas de Boadilla del Monte o la explanada norte del palacio Infante don Luis. Chinchón quiere reformar el casco histórico.
Varios municipios han pedido nuevas bibliotecas (Cobeña) o reformar las actuales (Villanueva de Perales). Guadalix de la Sierra y Pozuelo de Alarcón quieren construir sendos centros culturales y Navalafuente una casa de la juventud. "Las peticiones se están analizando. Una vez que se subsanen los errores detectados, el Gobierno regional autorizará todas, excepto las que se salgan del presupuesto o no entren dentro del objeto del Prisma", concluyó Granados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de octubre de 2005