El gigante de la automoción General Motors (GM) pactó ayer con los sindicatos un nuevo plan para salir de la crisis por el que recortará en un 25% la factura sanitaria de sus pensionistas y trabajadores en EE UU. La medida supondrá un ahorro de 18.000 millones de dólares (15.000 millones de euros). La compañía mantiene además el despido de 25.000 empleados para ajustar su capacidad de producción a la realidad del mercado. El anuncio coincidió con la publicación de resultados del tercer trimestre, en el que la multinacional perdió 1.600 millones de dólares.
El acuerdo sobre el recorte de las prestaciones sanitarias debe ser refrendado por los miembros del sindicato United Auto Workers (UAW).
General Motors (GM) espera reducir con este pacto, negociado durante la última semana, hasta 15.000 millones de dólares (12.500 millones de euros) por el lado de la cobertura sanitaria que concede a sus antiguos empleados y familias durante la jubilación. Además, recortará en 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros) los gastos ligados a la protección sanitaria de sus empleados en EE UU.
GM tiene previsto anunciar nuevos ajustes estructurales a final de año. El actual contrato de GM con el sindicato UAW expira en 2007 y las partes llevaban negociando desde la primavera pasada.
David Cole, presidente del Center for Automotive Research, se felicitó por el acuerdo alcanzado entre la dirección de GM con su principal sindicato, UAW, este fin de semana, porque, dice, evita la confrontación tradicional del pasado en esta industria. "Se ha encontrado una solución que va bien para las dos partes. Eso es una buena señal para la industria, porque se reconoce que la experiencia de las huelgas ya no funciona", valoró.
En junio pasado, General Motors ya presentó un drástico plan de reestructuración para eliminar 25.000 puestos de trabajo hasta final de 2008, el equivalente al 7,7% de su plantilla global y el 16,6% de la norteamericana, para salir de su grave crisis financiera. Pero estaba a expensas de lo que pactara con UAW. El plan de reestructuración se mantiene intacto. General Motors cuenta con 325.000 trabajadores en todo el mundo.
Los títulos de GM llegaron a cotizar ayer por encima de 31 dólares, pero durante el último año cayeron un 19,7%. Las concesiones de UAW sirvieron para compensar las pérdidas que el fabricante de coches sufrió este verano y que superaron ampliamente las expectativas de Wall Street. La compañía perdió 1.600 millones en el trimestre, frente a un beneficio neto de 440 millones en el tercer trimestre de 2004. Los ingresos subieron un 5,2%, hasta los 47.200 millones. GM se plantea en paralelo vender su capital en la filial financiera GMAC.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de octubre de 2005