Las ventas de activos disparan los resultados de La Caixa. La entidad de ahorros cerró el tercer trimestre con un beneficio neto consolidado de 1.185 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 57,1%. Más de la mitad de ese incremento corresponde a las desinversiones realizadas a lo largo del año.
Los resultados extraordinarios se situaron en 280 millones hasta septiembre, básicamente por la venta de activos de Inmobiliaria Colonial y del 2,25% de Banco Itaú. Pero durante el año se ha producido un reguero de operaciones que explican el volumen de esta partida: las ventas de paquetes accionariales de Deutsche Bank, de los bancos privados de Suiza y Mónaco y una pequeña participación en el Banc Sabadell, entre otras, dentro de su estrategia de concentrarse en sectores básicos como la energía y los servicios. Antes de final de año, la entidad tiene previsto formalizar también la venta de Panrico y del capital que aún posee en EL Banco Itaú (el 0,87%).
Sin los extraordinarios, el crecimiento del beneficio está en línea con la media de la banca española: el resultado recurrente ascendió a 905 millones hasta septiembre, con un alza interanual del 20,1% y crecimientos de dos dígitos en todos sus márgenes. La inversión crediticia ascendió a 107.451 millones hasta septiembre, con un alza interanual del 21,4%. Los recursos totales de clientes crecieron el 16,5%, hasta alcanzar 162.798 millones.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 2005