Los mercados de valores han entrado en una fase de volatilidad que es consecuencia directa de la incertidumbre que pesa sobre los inversores. El conato de recuperación que registraron ayer las bolsas europeas desde su apertura arrastraba un poso de debilidad que pasó a un primer plano con la llegada de algunos problemas que en cualquier otra ocasión habrían pasado inadvertidos.
El Ibex 35 terminó la sesión con un descenso del 0,19% que supone un retroceso del 1,24% desde el nivel máximo del día, una corrección excesiva teniendo en cuenta las causas que la han provocado. Con este nuevo descenso, el Ibex 35 cae hasta los 10.382,30 puntos y acumula una caída del 2,33% en las tres últimas sesiones.
Algunos malos resultados empresariales en Estados Unidos, que tuvieron más peso que los positivos, junto con el tercer descenso mensual consecutivo de los indicadores adelantados, una cesta de índices que tratan de predecir el comportamiento futuro de la economía, consiguieron poner más nerviosos a los inversores españoles que a los estadounidenses, pues Wall Street abrió con algunos pequeños altibajos que no se correspondían con la situación creada en la Bolsa española.
Los restantes mercados europeos tuvieron respuestas menos estridentes y terminaron con avances o con descuentos muy ajustados. La Bolsa de París subió el 0,36% y la de Francfort el 0,39%, mientras que Londres cerraba con un descenso del 0,07%.
En el mercado del petróleo se mantuvieron los descensos de los últimos días, con una rebaja del 2,66% en el barril de petróleo en Nueva York y del 1,79% en Londres, otro dato que debía restar dramatismo a la situación por cuanto actúa como amortiguador de las presiones inflacionistas.
La contratación en el Mercado Continuo superó los 4.000 millones de euros, con 1.200 millones a cargo de las operaciones institucionales, lo que hizo descender el nivel de las operaciones "abiertas" hasta los 2.881,63 millones de euros, casi 700 millones menos que el día anterior, y eso en una sesión de las que los habituales llaman "de ida y vuelta", es decir, en las que a las tomas de posiciones de primeras horas de la mañana les siguió un proceso vendedor en fase casi aguda.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 2005