Por unas horas, el mercado de Santa Caterina y su entorno se transforman entre ayer y hoy en una feria de artesanos y comerciantes que evoca a la Edad Media. La decoración de los puestos y las vestimentas de época de los vendedores contrastan con la modernidad de la cubierta del mercado. Los vecinos y comerciantes de la zona no han parado de hacer actos y ferias desde la inauguración del reformado mercado de Santa Caterina, y el lunes presentarán un anuncio de televisión. El restaurante que se ubica dentro del mercado ofrece, además, algunos de los platos del recetario de Sent Soví, que se escribió en 1324 y que es uno de los más antiguos de Europa. Entre sus propuestas, se encuentran cebolla rellena de perdiz y gallo con membrillo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de noviembre de 2005