Unas 15 familias adjudicatarias de las 91 viviendas sociales que hace dos años fueron construidas en el norte de Jaén, la zona de mayor expansión urbanística de la capital, pasaron ayer su tercera noche a la intemperie junto a las puertas del bloque, a la espera de que el Ayuntamiento (PP) y la Junta desbloqueen el conflicto administrativo y judicial que ha paralizado la entrega de los pisos, construidos por la Delegación de Obras Públicas en unos terrenos cedidos por el Ayuntamiento. "Somos víctimas políticas del enfrentamiento entre Junta y Ayuntamiento porque unos y otros llevan dos años mareándonos como si fuéramos una pelota", declaró Dulcenombre León, una de las afectadas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de noviembre de 2005