La escuela y los padres son dos mundos que no están conectados entre sí. Esta circunstancia redunda muy negativamente en el sistema educativo, que cada vez se encuentra más solo a la hora de educar y formar a los niños en conocimientos y valores. Esta es una de las conclusiones extraídas por un estudio impulsado por la Fundación Fernando Buesa para conocer los problemas a los que se enfrenta en la actualidad la escuela y ofrecer propuestas para mejorar su realidad.
La investigación, coordinada por el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad del País Vasco Imanol Zubero, se plantea en cuatro fases. En la primera, desarrollada durante el curso pasado, los investigadores se han entrevistado con 21 profesores de enseñanza primaria y secundaria y se han formado otros nueve grupos de trabajo con otros 53 docentes. En una segunda fase se realizarán entrevistas con padres; en la tercera, con los estudiantes, y en la cuarta se analizarán los materiales con los que trabajan los colegios. Por lo tanto, las primeras conclusiones proceden del punto de vista del profesorado y apuntan a la necesidad de una mayor participación de los padres en la vida de los centros escolares y de una mayor apertura de la escuela a su entorno.
En estos momentos, según el sociólogo, la escuela y la familia no se encuentran, aunque los padres sigan siendo la instancia socializadora más próxima al colegio. Paradójicamente, la familia nunca estuvo tan "dentro" de la escuela en un plano formal (representación en el consejo escolar y en cualquier actividad que desarrollan los colegios), pero "nunca estuvo tan lejos" cuando se trata de escuchar a los docentes. Siguiendo con las conclusiones, los maestros advierten de que la escuela ve mermada progresivamente su, ya de partida, escasa capacidad de influencia. "Es desalentador verse transmitiendo un código ético que contradice los valores que los estudiantes perciben fuera del recinto escolar", resumió Zubero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de noviembre de 2005