El Ayuntamiento de Sant Boi ha incrementado este mes la vigilancia en la calle mediante agentes de la Policía Local que patrullan de paisano para controlar la proliferación de las pintadas en las fachadas y el mobiliario urbano de la vía pública. El consistorio ha gastado en lo que va de año 6.000 euros al mes en la limpieza de las pintadas, motivo por el cual se ha decidido a "endurecer la lucha" contra esta actividad.
Siete agentes de paisano y dos vigilantes de patrimonio circulan por las calles de Sant Boi controlando "los puntos de la ciudad que se consideran los más conflictivos", según fuentes del Ayuntamiento.
De enero a septiembre, las finanzas públicas han gastado 54.000 euros en 212 intervenciones en edificios -161 privados y 51 municipales-, 400 señalizaciones viarias, mobiliario urbano y juegos infantiles. El consistorio realiza un tratamiento preventivo de las paredes de titularidad municipal con más riesgo de sufrir pintadas, aplicando una sustancia que permite una limpieza más rápida.
El lavado se lleva a cabo con una máquina de agua a presión y sustancias especiales que, según subraya la Administración local, "cumplen con las normativas medioambientales". El servicio es gratuito también para los edificios privados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de noviembre de 2005