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Necrológica:

Kent Andersson, actor

Kent Andersson, actor de teatro de múltiples facetas y escritor sueco, falleció súbitamente de un colapso cardiaco en su casa de Gotemburgo, la ciudad donde había nacido y desarrollado una intensa actividad dentro y fuera de la escena. El artista, de 71 años, ensayaba estos días una pieza de August Strindberg en el Teatro Municipal de dicha ciudad, cuyo estreno estaba previsto para los primeros días de diciembre y en la que el personaje que representaba debía morir en la escena. La realidad se adelantó a la ficción y fue encontrado sin vida en las escaleras de la casa en que vivía.

Nacido en un hogar de trabajadores de un suburbio de Gotemburgo y trabajador él mismo, terminados sus estudios secundarios se empleó como marinero durante algunos años, y regresó a su ciudad natal con 25 años y una rica experiencia vital. Ingresó a la escuela del Teatro Municipal, y en 1967 debutó como autor con la pieza Flotten, que puso en escena en el mencionado teatro, marcando el comienzo de una carrera que le granjeó una gran popularidad, porque en su quehacer hubo siempre una identificación con las peripecias de la vida de los seres humildes. Seguidamente escribió Hemmet en colaboración con el colega Bengt Pratt, y Sandlåda, obras en las que formuló desde posiciones de izquierda, críticas al Estado de bienestar sueco.

Tras pasar por el Teatro del Pueblo de la misma ciudad, se trasladó a Estocolmo, a trabajar en el Dramaten, en el que representó, entre otras, su obra Fint folk. Paralelamente, actuó en otros teatros de la capital, en el género revisteril y en radioteatro. En 1996 volvió a su ciudad natal, y junto con algunos amigos creó el Teater Aftonstjärnan (Estrellas de la Noche), con gran éxito de crítica y público.

En octubre del pasado año fue investido doctor honoris causa por la Facultad de Humanidades de la Universidad de Gotemburgo, por "su compromiso con la sociedad, su extraordinario sentido del lenguaje para ver, con amor y respeto, a los seres humildes de la sociedad".-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005