Un grupo de 60 inmigrantes que trabajaba en la empresa agrícola Pelio y cuya situación no ha sido regularizada se concentró ayer a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Almería en señal de protesta. Tras haberles sido denegada la documentación, ahora se encuentran en situación irregular, sin posibilidad de encontrar empleo.
La empresa solicitó su regularización en el mes de marzo. Sin embargo, en mayo, una inspección detectó anomalías y estos extranjeros se pusieron en contacto con el sindicato CC OO para resolver su situación. El sindicato les asesoró que la empresa les hiciera un nuevo contrato, algo que nunca se produjo a tenor de una circular interna que informaba de la imposibilidad de hacer nuevos contratos a los mismos trabajadores. De este modo Pelio contrató a otros inmigrantes.
El grupo concentrado ayer sufre, según CC OO, una situación de precariedad económica y social "insoportable" que les lleva a no poder cubrir sus mínimas necesidades. El subdelegado del Gobierno, Miguel Corpas, aseguró que el Gobierno dará soluciones individualizadas: "Las condiciones en las que el reglamento de extranjería se aprobó, por cierto, con el apoyo de CC OO, impide que una empresa de estas características se pueda solucionar".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005