Una de las sorpresas de esta rentrée ha sido comprobar con disgusto que el programa de BTV Saló de lectura vuelve con un horario distinto. Alrededor de las once de la noche. Todos los editores de esta ciudad seguimos desde hace años la labor excepcional, ejemplar y, en algunos aspectos, heroica que Emilio Manzano y su equipo han llevado a cabo con entusiasmo y eficacia, una eficacia que, como bien hemos podido comprobar a lo largo de las distintas ediciones del espacio televisivo, beneficia al sector de una manera clara y tangible.
Entre los muchos y variados factores que contribuyen al impacto de Saló de lectura en la mejor difusión de nuestros libros -gusto, capacidad de comunicación, respetable criterio a la hora de seleccionar títulos e invitados- se contaba hasta ahora la decisión, insólita en el medio, de emitir el programa en horario de máxima audiencia. No entendemos, pues, que se haya desterrado Saló de lectura a horarios minoritarios, en el Año del Libro y precisamente cuando el programa gozaba de mayor audiencia y prestigio.
Por todo ello, los editores abajo firmantes pedimos a los responsables máximos de BTV que lo restituyan a su horario original.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005