Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Maragall afirma que la propuesta de financiación del Estatut se abre paso

Mas y Piqué critican los choques del PSC y ERC en el Gobierno

Sempiterno optimista, el presidente Pasqual Maragall explicó ayer en el Parlament que la propuesta de financiación del nuevo Estatuto de Autonomía se abre paso poco a poco. Es lo que ha sucedido, dijo, cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha admitido en el Senado que, en materia de financiación, los estatutos han de tener "alguna cosa más que principios generales" y que las comunidades que realizan un mayor esfuerzo fiscal "no han de ser penalizadas".

En respuesta a una pregunta del líder de Esquerra Republicana (ERC), Josep Lluís Carod, formulada en la sesión de control parlamentario al Gobierno, Maragall hizo un "positivo" balance político del debate sobre el Estado de las autonomías celebrado esta semana en el Senado.

Maragall basó este juicio en la posición expuesta por Zapatero sobre la financiación. Destacó que Zapatero reconoció en el Senado que el Estatut puede incluir una propuesta de financiación de la Generalitat, después de que durante muchos meses el criterio del Gobierno fuera el de ponerlo en duda. "Creo que esto ya está salvado", afirmó.

Otro punto positivo fue, a juicio de Maragall, que "por vez primera", el presidente del Gobierno admita que "los mecanismos de solidaridad no han de penalizar a las comunidades que realizan un mayor esfuerzo fiscal, como es el caso de Cataluña". Por último, es igualmente un avance positivo que el presidente Zapatero afirmara que las comunidades deben tener "más responsabilidad y más capacidad normativa" como Administración tributaria.

Todo eso llevó a Maragall a insistir ante Carod en que Cataluña está interesada en implicarse para que España evolucione hacia un sistema político más flexible, de carácter federal. "Estamos empezando a conseguir que lo sea del todo", sentenció.

Gobierno de "colisión"

Los líderes de los dos grupos de la oposición, Artur Mas (CiU) y Josep Piqué (PP), atacaron al presidente Maragall por los nuevos episodios de desacuerdos entre los dos principales socios del Gobierno, el PSC y ERC surgidos en las últimas semanas.

Piqué y Mas pusieron varios ejemplos. La pugna por la distribución de influencias internas en el Ejecutivo en la reorganización del Gobierno en áreas, la presentación de enmiendas por el Grupo Socialista al proyecto de ley del propio Gobierno catalán sobre la Oficina Antifraude y el hecho de que los diputados socialistas votaran en el Congreso contra una propuesta de eliminación del peaje de la autopista AP-7 en Mollet del Vallès, que prosperó con el voto favorable de ERC e ICV.

Mas dijo que "el país se resiente" de todos estos choques entre los partidos del Gobierno y afirmó que ya no vale la excusa de que se está en fase de rodaje de la cultura de coalición. "Ustedes hablan de la cultura de coalición, pero lo que practican es la cultura de colisión".

Piqué calificó el episodio de "poco edificante" y señaló que "curiosamente" en el ojo del huracán "está siempre el secretario general de la Presidencia, su hermano".

Maragall respondió a estos ataques asegurando que "el Gobierno gobierna". Añadió: "Me encanta ver a la derecha haciendo de oposición".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005