Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
NOTICIAS Y RODAJES

Oliver Stone se atreve con el 11-S

Dos aviones se estrellan contra las Torres Gemelas de Nueva York. Esta escena, grabada en la memoria visual de todo el planeta desde el 11-S, llegó a ser descrita como una "imagen de película". Y quizá porque la realidad supera siempre a la ficción, ahora el problema al que se enfrenta Hollywood es cómo devolverle al celuloide una escena que nunca debió haber sido real y cuyas consecuencias políticas aún se siguen sintiendo dentro y fuera de Estados Unidos.

El director Oliver Stone, cuya filmografía recorre terrenos de fuerte carga ideológica que van desde Nixon o JFK hasta las guerras de Vietnam (Platoon, Nacido el 4 de julio) o El Salvador (Salvador), ha sido de los primeros en plantearse el reto. La semana pasada el director estadounidense comenzó a rodar en Nueva York un filme, aún sin título, basado en la historia real de dos policías que sobrevivieron durante 23 horas bajo los escombros de los edificios.

El proyecto, que protagonizan Nicolas Cage, Michael Pena, Maggie Gyllenhaal y Maria Bello, ha sido sometido al fuerte escrutinio de las asociaciones de familiares de las víctimas, recelosas de cómo Hollywood pueda tratar un material tan sensible. "Es algo demasiado reciente. Por eso tienen que limitarse a los hechos", sugería Charles Wolff, quien perdió a su mujer en los atentados y que participó en una de las más de las 12 reuniones que los productores del filme han mantenido con supervivientes y familiares de las víctimas.

Suelo sagrado

El resultado de todos esos encuentros tendrá repercusiones inmediatas en el rodaje de Stone: a pesar de la disponibilidad del Ayuntamiento de Nueva York para permitir el rodaje en la zona cero y aledaños, ninguna escena relativa al colapso de las torres se filmará en lo que para muchos es hoy "suelo sagrado". Los productores han considerado que es "más sencillo" recrear la situación en un estudio en Los Ángeles. El impacto de los aviones contra las torres tampoco será reproducido cinematográficamente: Stone se ha comprometido a utilizar sólo las imágenes que el mundo vio por televisión, evitando las escenas en las que se veía a la gente tirarse por las ventanas (que en EE UU fueron censuradas en todos los canales).

Los productores insisten en que la película va a limitarse a narrar los hechos desde una perspectiva muy concreta: la del sargento John McLoughlin y el oficial William Jimeno y sus familias. La tercera pieza de un guión firmado por Andrea Berloff es el contable y sargento en la reserva David Karnes, quien consiguió rescatar a los oficiales el 12 de septiembre con la ayuda de otras tres personas.

El filme de Oliver Stone se estrenará el 11 de agosto del próximo año, pero no será el primero relativo al 11-S que llegue a la gran pantalla. El estreno de Flight 93, centrado en lo ocurrido dentro del avión que se estrelló sobre Pensilvania, está previsto para el próximo mes de abril. Y hay dos proyectos más sobre los atentados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005