El consejero de Agricultura, Juan Cotino, reveló ayer en las Cortes que 14 empresas de productos fitosanitarios del grupo de Vicente Vilar han sido objeto de inspecciones de oficio desde 1998 -dos de ellas este año- que han dado como resultado la apertura de seis expedientes sancionadores debido a que el etiquetado no coincidía con el contenido real del producto. Cotino aseguró que los análisis realizados sobre esas sustancias revelan que no suponen riesgo para la salud pública y que de lo contrario la Administración los habría paralizado. Esos seis expedientes han generado la imposición de otras tantas multas, algunas de las cuales han sido recurridas y otras no.
En una comparecencia ante la comisión de Agricultura solicitada por Esquerra Unida-L'Entesa para que explicara las actuaciones llevadas a cabo después de que Vilar, antiguo socio del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, se autoinculpara de haber falsificado documentos para lograr que sus productos fueran autorizados, Cotino dijo que su departamento ha actuado bien. Entre las 14 empresas del grupo de Vicente Vilar que han sido objeto de inspecciones de oficio el consejero citó Naranjax, Artemis y Ager.
El consejero explicó que las competencias sobre productos fitosanitarios las comparten su departamento, la Consejería de Sanidad, el Ministerio de Agricultura y el Seprona y añadió que "en temas judicializados quien dicta lo que hay que hacer es el juez". Ramon Cardona, portavoz de EU-L'Entesa, replicó que una actuación de un juez no suspende la responsabilidad de la Generalitat en materia de inspección y le preguntó por qué sólo se han hecho inspecciones de oficio y no se ha abierto una investigación para aclarar todo lo relacionado con las empresas de Vilar.
El socialista Antoni Such instó a Cotino a investigar las empresas del empresario castellonense y a "actuar para garantizar la salud" de las personas. "Es una cuestión de responsabilidad, usted tiene que actuar para garantizar la salud de la gente", añadió, porque eso es "más importante que la mera disputa política por el caso Fabra".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005