El presidente de la Diputación y del PP de Castellón, Carlos Fabra, imputado por varios delitos contra la Administración, aseguró ayer no sentirse aludido en el debate abierto en el seno del PP entyre zaplanistas y campistas a propósito de la corrupción. Un debate abierto el pasado martes por la consejera de Bienestar Social, la zaplanista Alicia de Miguel, que reclamó que su partido aborde el tema de la corrupción. El jefe del Consell, Francisco Camps, mostró ayer su irritación por la polémica desatada y negó que exista corrupción en el PP. Mientras, la diputada zaplanista Mónica Lorente instaba a la dirección de su partido a actuar respecto a la situación del alcalde de Orihuela, José Manuel Medina.
El PSPV insiste en que el líder del PP en Castellón es un "defraudador"
En su comentario sobre las afirmaciones de la consejera, Fabra sostuvo: "No me doy por enterado". Luego añadió: "Estoy absolutamente de acuerdo con Alicia de Miguel, me parece estupendo y hay que acabar con la corrupción. Yo no me he sentido, en absoluto, aludido". El presidente de la Diputación, que está siendo investigado ante la posible comisión de uno o varios delitos contra la Administración Pública, un presunto delito fiscal y otro de posible falsedad en documentos, dijo contar con el apoyo de su partido y aseguró estar tranquilo ante el proceso judicial en el que está inmerso.
Sobre la posibilidad de no repetir en las listas populares en el próximo proceso electoral, Fabra indicó que su interés no es el de posicionarse "en política para la eternidad" pero no admitió la existencia de dudas sobre la idoneidad de su permanencia en las listas. "Tomaré las decisiones que crea convenientes de acuerdo con los planteamientos que en su momento haga", dijo. "No tengo interés de perpetuarme"añadió y sostuvo que el procedimiento judicial abierto "forma parte de un acoso político mediático".
Por su parte, la vicesecretaria general del PSPV, Isabel Escudero, pidió a Camps que "actúe con contundencia" contra la corrupción en el PP y haga dimitir a Fabra, del que dijo tener el convencimiento personal de que es un "defraudador". En el mismo sentido, el PSPV anunció que su secretario general, Joan Ignasi Pla, no acudirá a la demanda de conciliación presentada por Fabra por calificarlo así y señaló que "a la vista de los expedientes de Hacienda y de los datos de la fiscalía es evidente que es un defraudador".
En este contexto, el presidente de la Generalitat aseguró ayer que no hay casos de corrupción en el PP y que las críticas de su consejera se referían a la etapa socialista. "¿Alguien conoce algún caso [de corrupción]?" interpeló el propio Camps a los periodistas en Alicante. El propio Camps, sin mencionar la situación de Fabra y de los alcaldes de Torrevieja y Orihuela, así como la sentencia firme del ex consejero Luis Fernando Cartagena, contestó: "No, y quien lo conozca debe ir corriendo al juzgado de guardia y denunciarlo, porque si lo conoce y no lo denuncia lo está ocultando y tambien puede incurrir en un delito tipificado". Camps pidió que cuando se habla alegremente de corrupción se diga "de qué, de quién y de dónde se está dando" para poder denunciarlo.
El líder regional del PP dijo que las criticas de algunos dirigentes de su partido, como la consejera Alicia de Miguel, hacen referencia "a aquella etapa negra de la historia de España gobernada por el PSOE".
Mientras, la secretaria de Comunicación del PP regional, Sagrario Sánchez, declaró en Valencia que su partido, "a diferencia de los socialistas, va a respetar en todo momento los procesos judiciales, y no va a sentenciar a nadie a quien los tribunales no hayan declarado culpable". Sánchez insistió en que la corrupción es un fenómeno que afecta a los socialistas.
Por su parte, la presidenta del PP local de Orihuela y diputada autonómica, la zaplanista Mónica Lorente, reclamaba a la dirección de su partido una decisión sobre el alcalde oriolano, el campista José Manuel Medina, envuelto en el escándalo tras conocerse que vive en una casa propiedad de un promotor y conduce vehículos de lujo (un Audi A-8 y un Rolls-Royce, propiedad también de promotores). Lorente argumentó que si la dirección del PP tomase una decisión se acabaría con las "habladurías", en referencia a las manifestaciones del alcalde que aseguraba que la diputada estaba relacionada con una promotora.
La coordinadora general de EU, Glòria Marcos, dijo que el PP ya no puede esconder "su corrupción y fractura interna".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005