El Saló Valencià del Llibre celebra su quinta edición con un nuevo cambio en su sede y también en su organización. 60 casetas ofrecerán a a partir de mañana al público los fondos de libros, autores y de temas valencianos procedentes de alrededor de 135 sellos editoriales en la sala Arquerías del Museu de les Ciències de València. Habrá una representación de editoriales valencianas cercana a la cincuentena.
Hasta el 20 de noviembre, el museo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) acoge en 2.000 metros cuadrados la iniciativa de la Associació d'Editors del País Valencià que cuenta con el respaldo de la Dirección General del Libro y de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL). Éstas aportan la mayor parte de los 200.000 euros del presupuesto del encuentro, y CACSA cede las instalaciones.
A diferencias de las ediciones anteriores, la disposición de los libros no será conjunta, sino que cada editorial contará con su espacio para exhibir sus fondos, si bien éste puede ser compartido por varios sellos. Además, los libros de autores o de temas valencianos publicados en editoriales de Madrid o Barcelona tendrán su propio espacio gracias a la colaboración de las distribuidoras y libreros. Estos también ofrecerán casetas temáticas. Ya no habrá una presentación homogénea por géneros u otro criterio.
Esta modificación responde a un análisis del funcionamiento de otros salones del libro como París o Ginebra y al objetivo de conseguir una mayor especialización y dotar de más visibilidad a las editoriales.
El secretario técnico de la Associació d'Editors, Manel Romero, explicó que la principal diferencia entre los salones y las ferias del libro radica en la exhibición del fondo de cada editorial, sin predominio ni reiteración de las novedades. En definitiva, el Saló, que también vende libros, se caracteriza por la "profundidad" de su oferta frente a la "variedad" propia de la feria, concluyó Romero.
El presidente de los editores valencianos, Rafael Domínguez, destacó este año la incorporación de la Acadèmia Valenciana de la Llengua "como copatrocinadora del Saló y de la campaña de fomento de la lectura" con la edición y reparto entre escolares de 265.000 ejemplares de L'aventura de triar un llibre.
También destacó la amplia programación de actividades durante el Saló del Llibre, como el Festival Internacional de Poesía, con autores de diversos países o la entrega de los premios de la Generalitat a los libros mejor editados. Además, se realizarán presentaciones de libros, mesas redondas y espectáculos teatrales de animación a cargo de las compañías Teatre de l'Ull y el actor J. E. Grau.
El director general del Libro, Vicente Navarro de Luján, resaltó la presentación del libro El legado de Cavanilles, que recoge las ponencias de las jornadas celebradas el pasado año, así como el libro de homenaje a Julio Verne que prepara la Biblioteca Valenciana.
Navarro de Luján reseñó también que la inauguración del Saló estará presidida por "primera vez" en sus cinco ediciones, por el consejero de Cultura, Alejandro Font de Mora, "lo cual demuestra el valor y el sentido que desde esta Consejería se da a la lectura y a las editoriales valencianas".
En busca del público
La pasada edición del Saló del Llibre fue un fracaso en cuanto a la asistencia de público, debido principalmente a su ubicación en la sede de la Biblioteca Valenciana. Hay "una idea extendida" de que este centro "queda muy lejos", comentó el director general del Libro, Vicente Navarro de Luján. El caso es que el incómodo acceso al antiguo monasterio de Sant Miquel dels Reis y su emplazamiento, apartado de los circuitos culturales, comerciales y de ocio de la ciudad, es un obstáculo para atrer público. Sin olvidar nunca la muy escasa afición a la lectura de los valencianos, como refrendan las encuestas.
Las dos primeras ediciones del Saló del Llibre, que tuvieron lugar en el Centre Cultural La Beneficència, lograron una mejor acogida. Los resultados de la pasada edición fueron "muy deficitarios", apuntó el secretario de la Associació d'Editors del País Valencià, Manel Romero.
Ahora, la organización confía en aprovechar el elevado flujo de visitantes del Museu de les Ciències, aunque tampoco se resigna a ser un "certamen parasitario", sino que pretende "aportar aún más visitantes", matizó Romero. Para ello, este año se ha dedicado casi la mitad del presupuesto a una "campaña mediática" para dar a conocer el contenido del encuentro. Con el traslado se pretende acabar con el carácter peregrino del certamen.
En su transcurso se presentarán datos sobre la situación del libro y del mundo editorial. Desde la asociación se adelantó que no "es un momento boyante" y que "el encefalograma plano" que muestra el crecimiento del sector es indicativo de una crisis que puede agravarse con la gratuidad de los libros de textos y la concentración de las grandes superficies.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005