Diego Maradona anunció ayer su decisión de rechazar la oferta de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para incorporarse como colaborador del cuerpo técnico de la selección nacional. "No creo que sea el mejor momento para integrarme a la selección", afirmó Maradona en declaraciones a una emisora de radio, sin explicar los motivos de su negativa.
Desde hace diez días la selección argentina vivía sumida en una crisis soterrada. La propuesta que le había hecho a Maradona el presidente de la AFA, Julio Grondona, para ocuparse de la dirección técnica del equipo pasaba por alto la opinión del seleccionador vigente José Pekerman.
Grondona sostuvo que Maradona tenía "la llave de la selección". Pero nunca especificó cuál sería su responsabilidad en el banquillo que hasta ahora ha gestionado Pekerman con éxito. De la mano de Pekerman el equipo nacional ha conseguido la clasificación mundialista en el primer puesto del grupo de Sudamérica, semanas antes de que lo hicieran Brasil, Ecuador y Paraguay. La oferta de Grondona desautorizaba al técnico al tiempo que pretendía instrumentalizar la figura de Maradona con fines políticos.
Maradona nunca ocultó su deseo de ser el seleccionador nacional, posibilidad que se podría concretar tras el Mundial de Alemania 2006. "No quiero ser una figura decorativa", dijo el astro semanas atrás. Maradona, capitán de la selección campeona en el Mundial de México 1986 y subcampeón cuatro años después en Italia, acaba de concluir su labor como presentador de televisión de uno de los programas más populares de la Argentina. Actualmente ejerce como vicepresidente del Departamento de Fútbol profesional del Boca Juniors.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005