El PP de Asturias apenas ha encontrado sosiego desde que se produjera su ruptura en 1998. Ahora, mediada la legislatura autonómica y a dos años de las próximas elecciones, las críticas y las fracturas internas se reproducen en cascada. La dirección regional trata de aplacar las tensiones, pero las divisiones son cada vez más convulsas. Las discrepancias, que también existen en la dirección regional, afectan a algunas de las más importantes juntas locales de las tres circunscripciones electorales de Asturias. El último estallido violento se acaba de producir en Llanes: la junta local ha saltado por los aires con durísimas críticas a la dirección regional.
La junta local del PP de Llanes, la más importante de la circunscripción electoral oriental de Asturias, quedó anteayer prácticamente desmantelada, y con ella el grupo municipal. La dirección local presentó su dimisión, así como tres de los seis ediles que le quedaban al PP (el séptimo se había pasado al Grupo Mixto) y los nueve sustitutos posibles que formaban parte de la lista electoral y han renunciado a sustituir a los concejales dimisionarios. El hasta ahora presidente local, Félix Sánchez de Posada, aseguró que más de 60 afiliados también han pedido su baja del partido en las últimas 24 horas. La dirección regional asegura, no obstante, que el conflicto se resolverá en unos días.
"El sueldo y el chófer"
Sánchez de Posada, que fue reelegido en mayo tras vencer al candidato afín al sector del ex ministro Francisco Álvarez-Cascos, solicitó la dimisión del presidente regional del PP, el senador Ovidio Sánchez, y la de dos diputados regionales, Alejandra Cuétara y Pelayo Roces, éste muy cercano a Cascos. La hasta ahora portavoz municipal llanisca, Saray Isoba, fue aún más dura: aseguró que al presidente regional del PP, Ovidio Sánchez, "no le importan ni lo afiliados ni las juntas locales ni [conseguir]
la presidencia del Principado. Sólo le preocupa mantener el sueldo, el coche con chófer y los viajes pagados".
Pero Llanes no es el único foco de crispación en el PP asturiano. El grupo municipal de Gijón, la mayor ciudad de Asturias, está fuertemente desunido y no ha logrado estabilizarse tras la pérdida de su control por el sector apoyado por Álvarez-Cascos. La primera crisis importante en esta junta se produjo en 2003 con enfrentamientos entre concejales, desunión entre el grupo y la dirección local y la dimisión de esta última.
En el congreso local de ese mismo año, el sector casquista, que había controlado desde antiguo la junta local, fue derrotado por los críticos y la pervivencia de tensiones abocó a Cascos a causar baja como afiliado y trasladar su militancia a Madrid en diciembre de 2004. Las tensiones internas no se han corregido desde entonces. Cinco de los 11 concejales escenificaron en público en un pleno del consistorio el pasado 14 de octubre la profunda división existente en el grupo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005