Las asociaciones de víctimas del terrorismo demandan que mejore la atención psicológica que reciben. Para solucionar este problema, el Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Gregorio Peces-Barba, organizó ayer en Madrid las primeras Jornadas sobre secuelas psicológicas, en las que participaron representantes de las Administraciones, psicólogos, catedráticos y todos los colectivos que agrupan a los afectados. Sólo faltó la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Será porque, "ya saben ustedes, no me quieren", explicó a los periodistas Peces-Barba.
El Alto Comisionado afirmó que las consecuencias psicológicas de un atentado pueden reaparecer 20 años después, lo que exige "una gran flexibilidad" a la hora de fijar las indemnizaciones y su duración. Por eso, añadió, las asociaciones piden que se prolongue el tratamiento psicológico y las cantidades dedicadas al respecto. Peces-Barba adelantó que la intención del comisionado es impulsar, por ejemplo en Madrid, donde hay un gran número de víctimas, que dos o tres hospitales ofrezcan un tratamiento permanente.
Peces-Barba volvió a criticar la equiparación que realiza el Parlamento vasco entre familiares de presos y víctimas del terrorismo, en referencia a que se haya suprimido la expresión "del terrorismo" de la ponencia de víctimas de esta Cámara.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005