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Dos niños y su madre mueren por una explosión de gas en Tarragona

Un ciudadano alemán se encuentra en coma y hay un desaparecido

El derrumbe parcial de un edificio de cuatro plantas en pleno centro de la ciudad de Tarragona provocó anoche la muerte de tres personas, dos niños de corta edad y su madre, y heridas a otras siete. Además, una persona permanecía desaparecida dentro del edificio. Una acumulación de gas en el ático de la vivienda parece la causa más probable del siniestro, según informaron fuentes de la Generalitat de Cataluña. El edificio siniestrado se encuentra situado en la Rambla Nova de Tarragona.

El techo y las paredes de los últimos pisos del número 72 de la Rambla Nova de Tarragona quedaron esparcidos en la calle como consecuencia de una explosión de gran intensidad producida por una acumulación de gas. Así lo aseguró de madrugada el alcalde en funciones de la ciudad, Francesc Ricomà, que confirmó también que las víctimas mortales son una madre, O. A., de 37 años de edad, y dos de sus tres hijos, ambos de muy corta edad. La fallecida era doctora en el hospital de Santa Tecla de la ciudad.

En el momento de la explosión, que afectó a los dos últimos pisos del inmueble, se encontraban otras seis personas en la vivienda. Uno de ellos es otro hijo de la familia, que se encuentra en estado crítico en el hospital Joan XXIII de la ciudad. Un ciudadano alemán que pasaba por la calle en el momento de la explosión se encuentra hospitalizado en coma profundo. El padre de la familia, herido leve, tuvo que ser atendido por los sanitarios por una crisis de ansiedad. Además, tres mujeres, de entre 23 y 28 años, y un hombre, que se encontraban dentro del edificio, también sufrieron heridas graves.

Al cierre de esta edición, una última persona que estaba dentro del edificio cuando se produjo la explosión se encontraba desaparecida, informaron fuentes de la Generalitat.

Equipos de emergencia

El suceso se produjo sobre las once de anoche, y la explosión pudo escucharse desde la mayor parte del centro de Tarragona. La gran presencia de equipos de emergencia, hasta 18 dotaciones de los bomberos de la Generalitat, Mossos d'Esquadra y Cuerpo Nacional de Policía, y el gran número de curiosos colapsaron la Rambla Nova hasta bien entrada la madrugada.

A ello se añadió que la mayor parte de los escombros cayeron sobre la acera y la calzada de la misma Rambla Nova, esquina con la calle de Fortuny. Los bomberos de la Generalitat utilizaban perros adiestrados para localizar posibles víctimas o personas con vida bajo los escombros, ya que el edificio se vino abajo en su interior.

"Es una suerte que no pasara nadie por aquí en ese momento", comentó ayer el concejal del Ayuntamiento Raúl Font.

Un testigo presencial describió la explosión como "rápida y seca". El hombre contó que paseaba por la Rambla Nova en el momento del siniestro, y que pudo salir ileso gracias a que le protegió un quiosco.

Las fuerzas de seguridad optaron por desalojar tres edificios colindantes al afectado, cuya estructura quedó muy dañada a causa de la explosión. Sin embargo, sólo una mujer adulta se encontraba en uno de estos dos inmuebles.

Las tareas de desescombro se prolongarán durante varias horas, ya que el edificio siniestrado contaba con cuatro plantas más el ático, de las que solamente tres se mantienen en pie. Técnicos de Gas Natural esperaban en la zona a que se les permitiera la entrada en el inmueble para investigar lo sucedido, una vez que la estructura del edificio esté totalmente consolidada y no exista riesgo de derrumbe.

La intensidad de la explosión sobresaltó a los vecinos de todo el centro de la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005