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OFENSIVA TERRORISTA EN JORDANIA

Al Zarqaui, la cara del terror

Al Zarqaui se ha convertido en un mito. La asociación de su nombre con los atentados más crueles que se han producido en Irak desde el derrocamiento de Sadam Husein y su inspiración de otros fuera de ese país le han transformado en una especie de superhombre o supermonstruo, según quien le juzgue. De lo que no hay duda es de que el prófugo jordano es hoy "la nueva cara de Al Qaeda", tal como reza el título de un reciente libro de Jean Charles Brisard, uno de los abogados de las víctimas del 11-S.

Por algo el año pasado Estados Unidos elevó la recompensa que ofrece por su captura de 10 a 25 millones de dólares, la misma que por el ahora casi olvidado Osama Bin Laden. Pero la relación entre ambos no fue automática. En contra de la versión difundida por la propaganda estadounidense, la mayoría de los estudiosos dudan de que existiera un vínculo jerárquico cuando Al Zarqaui se trasladó al Kurdistán iraquí en 2001, a raíz del bombardeo de Afganistán. La alianza no se forjó hasta fines de 2004 cuando el jordano ya se había hecho famoso al frente de Tawhid u al Yihad, el grupo que degollaba rehenes occidentales en Irak.

Los analistas se encuentran divididos entre quienes consideran que el Al Zarqaui utiliza la insurgencia iraquí como base de lanzamiento para extender sus actividades al resto de Oriente Próximo y quienes estiman que se ha exagerado su influencia. Muchos árabes están convencidos de que se trata de una invención estadounidense.

Pero la existencia de Ahmad Fadil Nasal al Jalayla, su verdadero nombre, está bien documentada en Zarqa, donde nació en octubre de 1966. Quienes le conocieron en la primera etapa de su vida le recuerdan como un delincuente común con apenas la educación básica. Su paso por la cárcel, implicado en un complot para derribar a la monarquía jordana, le proveyó del discurso religioso con el que, una vez liberado gracias a un perdón real, lograría convertirse en el peligroso líder islamista radical que hoy amenaza la estabilidad de la zona.

Desde su asociación con Al Qaeda, el grupo de Al Zarqaui -que ahora firma sus operaciones como Al Qaeda en Mesopotamia- ha reducido los degüellos de extranjeros. Sin embargo, se le asocia con los atentados antichiís que han puesto a Irak al borde de la guerra civil. Tales acciones están siendo criticadas por muchos musulmanes, incluidos los suníes entre los que Al Zarqaui obtiene su apoyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005